
Me pregunto cómo voy a empezar a hablar de esta película. Pues decir que se la recomiendo a todo el mundo y doy un aviso a navegantes y lectores: he de reconocer que me ha gustado mucho, por lo que mi crítica será positiva aunque intentaré abrazarme en ciertos momentos a un objetivismo obvio.
Creo que ha sido una película concebida para dar un salto visual y técnico (básicamente sólo esto) en la forma de hacer cine. Esta cuidada al máximo. Un aplauso para James Cameron, que ya sorprendió con los efectos especiales cuando creó Terminator 2 y Titanic, y que ha sido el primero que ha tenido agallas (y dinero) en concebir este tipo de película al que ya se han unido algunas más (me imagino que es debido al tirón económico que suponen). Hemos entrado en la época del 3D y me alegro que este señor haya puesto el listón alto para que otros directores y productores no se atrevan a hacer ñordos infumables tridimensionales. Y es que no deja de ser un riesgo el hacer este tipo de películas creadas por ordenador, porque o funciona o no funciona. Véase otros personajes totalmente creados por ordenador como Jar Jar Binx de Star Wars (no funcionó) o Gollum del Señor de los Anillos (sí funcionó).
La cuestión es que entras en la sala, te pones tus gafitas 3D y empiezas a alucinar con los primeros segundos de la película. Imágenes tridimensionales que te sugieren una sensación de profundidad increíble que hacen que te metas en la historia en un abrir y cerrar de ojos. Todo completamente generado por ordenador (con efectos especiales de siglas incomprensibles) para deleite de tu cerebro que no esperaba encontrarse con eso. Texturas, colores, sonidos, primeros planos, travelling en 3D... Una orgía sintética para que entres en ese nuevo mundo llamado Pandora. Y lo consigue con creces. El planeta está muy bien pensado e ideado, siendo quizás lo mejor de la película siempre salvando las distancias con universos paralelos creados por George Lucas y J.R.R. Tolkien por decir algunos. Tiene su fauna, su flora, sus indígenas con costumbres, idioma y religión propias. La expresividad de los personajes creados por las computadores ha llegado a un nivel de detalle impresionante. Todo esto ayudado, como ya he dicho, por el 3D que hace que sea un espectáculo visual único: plantas que te tapan el plano, imágenes panorámicas, cenizas que sobrevuelan la plantalla, imágenes de las cabinas de las naves, el pelo de los indígenas, las pantallas de los aparatos de la base... hacen que Avatar se convierta en la primera película que ha explotado los efectos especiales de una forma sublime generando un mundo que parece sumamente real.

Aún así Avatar es una obra única en su especie digan lo que digan y le pese a quien le pese. Es una película digna para ir a ver, oir y sentir.