sábado, 30 de enero de 2010

The Quiet Man (John Ford, 1.952)

Una estación pequeña. Un tren que llega. Un "extraño" que se baja y un revuelo que se monta a su alrededor. ¿ Innisfree?, todos los presentes quieren dar su explicación. El maquinista consigue llevarlo aparte y le dice: " ¿Ve aquel camino?...pues olvidese de él,que no tiene nada que ver".
Esta forma de empezar, el nombre del director y el lugar donde se desarrola (Irlanda), hicieron que
me decidiera a ver esta película, en la que para mí, el genial e inimitable John Ford, nos va a contar una historia llena de sentimientos, sin ser empalagosa; costumbrista hasta parecer casi real y por encima de todo un canto a la amistad sin límites, todo aderezado con un guíon que no tiene desperdidio y una direción magistral, hasta el punto que Ford (viejo zorro) cuando se iba a rodar la escena de la gran pelea anduvo diciendo a John Wayne que Victor McLaglen (su competidor),no hablaba bien de él y le estaba quitando protagonismo, y a Victor McLaglen le dijo lo mismo de Jonh Wayne: el resultado fue una escena tremendamente realista con algunas lesiones físicas por parte de ambos actores.
La cinta va transcurriendo apoyada en unos paisajes que hacen que uno quiera estar allí, unas sucesiones de planos que uno quiere ser irlandés, y un fino sentido del humor en los dialogos de los personajes, ya sean principales o secundarios, destacando aquí al típico "buscavidas" Mikelino Flynn, que por un trago hace de todo y que suelta frases que en el contexto resultan antológicas


Hay quien pudiera ver en la película cierto aire machista, por el trato de Sean Thornton (Jonh Wayne) hacia Mary Kate Danaher (Maureen O´Hara), nada más lejos de la realidad, ella "los tiene bien puestos" y defenderá su ancestral tradición de aportar su "dote" al matrimonio hasta las últimas consecuencias, y me reafirmo en que no es machista porque en una de las escenas donde él la lleva a tirones, descalza, forzándola físicamente, a reclamar a su hermano la "dote", aparece una mujer que le ofrece un trozo de palo a John Wayne para que la haga entrar en razón, tradición y costumbrismo irlandés.
Pero sin duda ninguna lo que me atrae de esta cinta es como dije al principio, que es un canto a la amistad sin límites, hasta el punto que tienen cabida simpatizantes del Ira, la "rivalidad" entre el padre católíco y el pastor protestante al cual van a trasladar por falta de fieles y ante la visita de su superior, los católicos se hacen pasar por protestantes para que no lo echen del pueblo.
Destacar tambien la partitura original con aires celtas, incluyendo algunas canciones populares que dan más fuerza si cabe a algunas secuencias, en especial "Galway Bay".
En definitiva, os invito a que veais esta película donde os aseguro que al menos pasareis dos horas relajantes, apacibles y emotivas. Eso sí, un consejo: quien pueda verla en versión original y en pantalla grande mejor.

7 comentarios:

mens transtorná in corpore pudrio dijo...

Tengo que decir que he publicado mi entrada sin haber visto la pelicula y sin ni siquiera haber leido el contenido de la misma antes de publicarla.
Tengo el gran honor de que "yo mismo" inaugure mi participación en este blog. Sin duda con su crítica hace que El hombre tranquilo entre en las primeras posiciones en la lista de pelis que tengo q ver (muy por delante en esa lista de obras menores como Avatar).
Una vez cumplida mi palabra, comenzará mi participación en este blog, la cual intentaré que sea fluida. Los que me conoceis sabeis que no puedo prometer que publicaré muchas entradas. Pero eso sí, prometo espectáculo.

Richard Blaine dijo...

Me ha gustado este post Mr. Yo mismo y proximamente tendra otro comentario mío sobre la película porque parece ser que esta película es de las que deben ser vistas.

Por otro lado decir que por fin tendremos la colaboración del cuarto compañero de este blog y que sin duda prometera espectaculo. En ningún momento se ha dudado.


Un saludo a los dos!!

Yo mismo dijo...

Quiero agradecer a Mens Transtorná por una parte su paciencia ante mi retraso, y por otra que me haya dejado ser participe de este blog del cual estoy aprendiendo mucho, ya que es dificil juntar a cuatro directores de este calibre. Sé que vereis la película (sois unos jodios "frikis") y espero una sincera opinión de ella por vuestra parte, quizás para vosotros no sea una obra maestra como lo es para mí. Otro saludo para usted Sr. Richard Blaine.
P.D.- Estais despertando en mí una de las que fue mis mayores aficiones, y que estaba casi dormida.

NomellamoMaria dijo...

Pues claro que al señor "yo mismo" le gustaría unas veces estar en Irlanda y otras veces ser irlandés, pero nada tienen que ver los bellos paisajes de la pelicula que se comenta (que bellos son), ni la música que en ella se escucha(que merece la pena ser escuchada), la culpa la tiene la CERVEZA.

Richard Blaine dijo...

En eso cierto? Creo que todos pensamos igual jejejeje que parte de culpa la tiene la cerveza... Pero... es que está tan rica!

Yo mismo dijo...

La lengua larga, afilada y viperina de nomellamoMaria intenta desviar el tema principal de los comentarios, así que no hagáis caso de los rumores.
P.D.- He de reconocer que al inventor de la cerveza (creo que los egipcios o pueblos anteriores), deberían concederle el premio Nobel de Física, Química, Medicina... y el de la Paz.

Casi Persona dijo...

agggggggggggg CERVEEEEEZAAAAAAAAA