sábado, 14 de noviembre de 2009

Gracias Stan

Llevaba una temporada apático para esto de ver películas. No le tenía paciencia a los planos largos y a las historias sesudas. Sinceramente, de un tiempo a esta parte me estaba dedicando a ver mierda, con algunas salvedades todo sea dicho. Pero hace un rato todo se ha acabado por fin. El fanático del cine que hay dentro de mí ha salido de su escondite para volver por sus fueros y ya vuelven los deseos de seguir devorando escenas y escenarios, de seguir conociendo a desconocidos, de escudriñar en las mentes de otros, de seguir disfrutando de una forma de comunicación transformada en Arte.

Acabo de ver "2001: Una Odisea en el Espacio" y a medida que pasaban los minutos iba notando como poco a poco me iba entusiasmando, me iba viniendo arriba, tanto que he acabado de ver la película nervioso. Y es que acabo de caer en la cuenta que no estaba simplemente pasando el rato, estaba viendo una obra de "mi director". Sólo él podía despertarme de mi letargo. Sólo Kubrik.

Joder Stanley, lo tuyo es para quitarse el sombrero. Sólamente trece películas en cuarenta y cinco años... pero eso no importa. Lo que importa es que cada una de ellas lleva tu sello, tu inimitable firma. Algo que muy pocos en la historia han logrado alcanzar. Al igual que muy pocos en la historia han tenido, tienen o tendrán un atisbo del talento que desbordaste tú por cada milímetro de tu cámara, ya fuese fotográfica o de vídeo. No fue un impedimento para tí no haber estudiado nada relacionado con el cine. Sabías que habías nacido para ello y... cabronazo, sabías de sobra que valías para ello. Siempre supiste qué hacer, nada se escapaba de tu control (excepto la última... como tienes que estar removiéndote de ira viendo lo que hicieron con tu obra, lo que pudo ser y no fue ¿verdad?)

Si siguieses pululando por aquí, estoy seguro de que te estarías descojonando de risa al ver la que se está montando con esto de la crisis (tú que creciste en medio de una crisis de verdad) y al ver las fantochadas que algunos pseudodirectores se atreven a hacer con muchos millones de dólares y sin puta idea de contar una historia. Pero sobre todo, te estarías descojonando de las cientos y cientos de biografías baratas, sentimentaloides y vacías que año tras año inundan nuestras salas de cine, porque sabrías de sobra que ninguna le llegaría a la suela de los zapatos a ese Napoleón incunable tuyo que nunca vio (y nunca verá) la luz. Precisamente esa obra hubiese reflejado tu visión tan grandiosa y a la vez tan minimalista de las cosas. Lástima que no vayamos a paladearla nunca.

Me daré por satisfecho con las cosas que nos dejaste. Ese legado tuyo que cuanto más voy conociendo más devoción me hace sentir hacia tu figura y sobre todo más pasión despierta en mí por el buen cine.

Lo dicho Mr. Kubrik: le quedo eternamente agradecido

1 comentario:

Mr. Peel dijo...

Sí, sólo trece pelis en 45 años... pero una de cada género cinematográfico, una exploración distinta de un cajón distinto cada vez. Eso sólo lo hacen los genios.

btw... ni naranjas mecánicas (que ha envejecido fatal), ni teléfonos rojos (que sigue siendo mítica), ni chaquetas metálicas (más mítica aún). Supe que SK era eso, un genio, cuando vi "Barry Lyndon".