lunes, 20 de julio de 2009

En Busca del Director Perfecto: von Trier

Este melancólico danés que se masturba en la oscuridad ante las imágenes de la industria del cine, lleva inherente la palabra "polémica" a su nombre (como en esta, nuestra propia comunidad se pudo comprobar en su día).

Quizás Lars von Trier acierte o falle en la elección o planteamiento de algunas de sus películas, pero lo que es seguro es que no deja indiferente a nadie y eso siempre es una buena cualidad. Su peculiar forma de ver la vida, y de llevarla a la pantalla hace que su cine, por norma general de una altísima calidad a nivel técnico y argumental, sea en cierto modo incomprendido y a veces incluso "ninguneado" por detractores (generalmente puritanos que no son capaces de asimilar ciertas licencias a la hora de rodar)

Su extremo perfeccionismo y su excesiva sobriedad a la hora de trabajar, bien han podido causar (y han causado) más de una crisis a los actores que han trabajado con él. Sin embargo, detrás de ese loco psicótico y excéntrico se esconde un humorista socarrón que de vez en cuando sale para reírse de los pequeños detalles ácidos que depara el día a día.

Todo un genio y figura


domingo, 19 de julio de 2009

En Busca del Director Perfecto: van Sant

Más poeta que cineasta, es de los que se ajustan perfectamente a la frase de Oscar Wilde: “la finalidad de una obra es revelar a la propia obra y no al autor”. Este cuasidesconocido deja más patente su estilo que su nombre en sus películas. Su cine, tan diferente en forma pero tan igual en fondo es de una dureza tan sensible que hace claudicar. Es como esa bofeteda de abuela, tan suave que ni duele, pero que impide permanentemente que el nieto reincida en la travesura.

La combinación del buen gusto por la fotografía y una forma lorquiana de transmitir es lo que hace que sus historias, tan simples a veces, dejen una huella lo suficientemente profunda que invita a la reflexión pero lo suficientemente superficial para no herir la sensibilidad.

Gus van Sant, el artista escondido detrás de su arte.


sábado, 18 de julio de 2009

En Busca del Director Perfecto: Kubrick

Si me preguntasen cual es mi director de cine favorito, pensaría unos segundos y diria… ¿Stanley Kubrick? Ese portento de la naturaleza, elevado al rango de genio que con tan sólo 28 años ya había hecho que su nombre se pronunciase en medio mundo.


Su alma de fotógrafo no dejó de revolotear en ningún momento y todo lo que hizo lo hizo con un cuidado extremo. La prueba de ello puede verse en todas y cada una de las imágenes salidas de su cámara, exquisitas. A parte de buen ojo clínico para la parte técnica tenía un excelente cerebro para la parte argumental. Versátil como un camaleón, el loco de Stanley podía ser sagaz, tierno, irónico, polémico o vicioso: no importaba la historia, si la contaba él; no podía ser banal (y nunca lo era).


Varias de sus obras, pueden considerarse obras maestras y el resto también roza lo perfecto, salvo una, la última, ¿por qué? ¿perspectivas de una mente anciana? ¿elección equivocada de los protagonistas? ¿demasiadas manos a parte de las suyas? Un misterio... una pequeña mota de polvo que apenas se ve en el maravilloso mosaico que forma el mundo Kubrick



sábado, 16 de mayo de 2009

Dogma 95

Dogma: Proposición que se asienta por firme y cierta y como principio innegable de una ciencia (RAE)

- Un Poco de Historia: en 1995, surgió Dogma 95, un movimiento cineasta impulsado en un manifiesto por los directores daneses Lars von Trier (de quien espero que alguien hable algún día, ejem ejem) y Thomas Vinterberg entre otros. Tal idea tenía como fin despertar al cine del letargo burgués en el que según ellos se veía sumido.

- El Concepto: una película dogma se sustenta en unos pilares bien definidos. El objetivo no es crear una obra, es contar una historia más allá de la trascendencia de los personajes... no es la historia la que gira en torno a los personajes, sino éstos en torno a la historia. Para ello se establece una serie de normas que deben ser cumplidas en todo momento, incluso a costa de la estética y el buen gusto.
  1. El rodaje debe realizarse en exteriores. Accesorios y decorados no pueden ser introducidos (si un accesorio en concreto es necesario para la historia, será preciso elegir uno de los exteriores en los que se encuentre este accesorio).
  2. El sonido no debe ser producido separado de las imágenes y viceversa. (No se puede utilizar música, salvo si está presente en la escena en la que se rueda).
  3. La cámara debe sostenerse en la mano. Cualquier movimiento -o inmovilidad- conseguido con la mano están autorizados.
  4. La película tiene que ser en color. La iluminación especial no es aceptada. (Si hay poca luz, la escena debe ser cortada, o bien se puede montar sólo una luz sobre la cámara).
  5. Los trucajes y filtros están prohibidos.
  6. La película no debe contener ninguna acción superficial. (Muertos, armas, etc., en ningún caso).
  7. Los cambios temporales y geográficos están prohibidos. (Es decir, que la película sucede aquí y ahora).
  8. Las películas de género no son válidas.
  9. El formato de la película debe ser en 35 mm.
  10. El director no debe aparecer en los créditos.
-Los Personajes: von Trier y Vinterberg son al cine lo que los Sex Pistols a la música: reinvención. Ellos son los autores de las dos primeras obras dogma; Celebración (Thomas Vinterberg) y Los Idiotas (Lars von Trier). Ambos filmes, además de coincidir técnicamente como formato dogma lo hacen en esencia. Sus historias son crudas, críticas, irónicas y más sesudas de lo que aparentan a primera vista. Explicación simple: cualquiera de las dos películas pueden parecer técnicamente cutres a un espectador ajeno a lo que significan, sin embargo, ese mismo espectador cambia totalmente de parecer después de haber simplemente leído el manifiesto. Esas 10 reglas aparentemente fáciles de cumplir acaban limitando tanto la manera de trabajar que parece imposible llegar a contar una historia coherente, con lo cual el mérito se multiplica exponencialmente cuando se consiguen alcanzar obras de la magnitud de éstas dos.

- El "Pero": siempre hay un "pero". En este caso radica en la forma. Todos los manifiestos son perfectos sobre el papel, sin embargo llevarlos a la práctica es, en ocasiones, poco menos que una utopía. Parece que Dogma 95 no es una excepción. De momento, es seguro que Los Idiotas, uno de los buques insignia del movimiento, incumple al menos una de las normas del decálogo (concretamente la número 2) y está por ver si las demás películas se ciñen estrictamente a él. La duda que se plantea es la siguiente; ¿existe una obra cien por cien dogma? muy posiblemente, no.

- Las Conclusiones: lo que aquí se pretende no es en ningún caso desmitificar. Nada más lejos de la realidad. Precisamente la intención es contraria; ensalzar. Que una película (Los Idiotas) conocida con el nombre de Dogme #2 no se adscriba completamente al manifiesto que su propio director ha firmado debe hacernos reflexionar en lo tremendamente complicado que es hacer una película con tales limitaciones y si von Trier , Vinterberg y sus secuaces han logrado, no sólamente enhebrar una historia sino además que roce lo sublime; no nos queda más remedio que quitarnos el sombrero ante ellos, ya seamos defensores o detractores de su metodología. Porque, una cosa queda patente; aunque a priori no lo parezca, crear cine dogma NO está al alcance de muchos, y quien crea lo contrario sólo tiene que hacerse esta pregunta... ¿por qué los padres de Dogma 95 actualmente no se rigen por su propio manifiesto para hacer cine? Porque las limitaciones son tan grandes que hay que dejar a un lado las ambiciones comunicativas, porque cuando una revolución consigue su objetivo hay que darla por finalizada sin sobreexplotarla y sobre todo porque si el gran Lars no hubiese aparcado su Dogma, no estaríamos disfrutando de la increiblegrandiosaperfectasoberbiamagistral trilogía Estados Unidos: Tierra de Oportunidades (Dogville - 2003-, Manderlay -2005-, Wasington -2010-)



lunes, 27 de abril de 2009

¿Qué sucede durante la eyaculación?

domingo, 12 de abril de 2009

Escalofriante Documento

No me preguntéis cómo, cuando ni por qué, pero esta información ha llegado a mis manos y es demasiado estremecedora como para guardarla en mi interior. De la mano de Metropolis Pictures, productora de cine de Los Ángeles, llega a no se qué pantallas esta obra maestra del cine de sobremesa. Night Cry 2 (cuyo título nos revela que ya existe una primera parte, razón adicional para que nos escondamos donde podamos) se nos presenta en dos historias diferentes, al más puro estilo Grindhouse. Sus sinopsis provocan absoluto pavor.


Night Cry 2: Never on Sunday "Coge una esposa realmente tímida, añade un marido estafador, inexplicables sucesos y tendrás una receta que refleja la creencia popular británica que los muertos cazarán por amor"

Night Cry 2: Go to Sleep "¿Qué pasaría si tuvieses la habilidad de asesinar a alguien susurrando tres palabras? Derek Lawrence puede, y reza para que no te las diga a tí"

El horror no acaba aquí. Movido por no se qué filia, fobia o degeneración me puse a buscar a aguien conocido entre el elenco de actores lo suficientemente locos o desesperados para participar en este proyecto. Maldita la hora, maldito morbo, maldita enseñanza pública que me enseñó a leer, maldita retina funcional, maldito cerebro capaz de retener cierta información.


Corramos, despeñémonos por el Salto del Gitano, arranquémonos los ojos y reventémonos los tímpanos. Merecerá la pena si conseguimos huir de esto

domingo, 22 de marzo de 2009

Crepúsculo (Twilight) (Catherine Hardwicke, 2008)

Ayer me vi la peliculita, que ya hacía tiempo que tenía intención de verla.
Vampirillos, mi perdición hijos mios... Mira que he tenido anteriores consejos de "uin la peli es un poco pastelazo... no se si te va a gustar..." o incluso un "me ha gustado el libro, pero a ti no te va a molar por que es pastel pastel niño".
Pero bueno, me decidí a verla.
Y toda la razón tenían, pastelón pastelón gordo, pero bueno, no es desagradable de ver (peor lo pase viendo "El diario de B.J")
Los protagonistas son correctos, no más. La historia, simple y lineal. Los malos... ¿patéticos? ain no se como definirlo en una sóla palabra... pero creo que patético se puede acercar mucho a lo que pienso. El vampiro malo rubio es de lo peor que he visto, me alegré cuando le desenroscan la cabeza por el método patentado por la escondegatos de Cáceres.
Esta entrada os parecerá corta, ero la película no merece mucho más.
Leed el libro hijos mios, siempre será mejor.