miércoles, 19 de noviembre de 2008

Épocas Doradas en Blanco y Negro

Si Cine tuviese sentimientos el dominante sería el de nostalgia, estoy seguro. Después de tantas superproducciones y películas insustanciales a las espaldas, es lógico que Cine esté ajado y maltrecho, es normal que Cine se haya vuelto uraño con nuestros sentidos y tacaño con las ideas salvo gratas excepciones en las que alguien saca a relucir toda su magia y su perfección. Cine se ha abandonado a la dejadez. Mientras unos magnates mangantes manipulan su nombre con ansia lucrativa y sin ningún respeto, Cine ha creado a su alrededor un cascarón impermeable para no ver cómo lo condenan al ostracismo.

Cine deja pasar el tiempo sobre él sentado en su propio pasado, regocijándose en la época en la que su espíritu se deslizaba suavemente por las retinas del mundo, coqueteando con las emociones y filtrando su huella a través de las generaciones. Cine evapora su angustia evocando recuerdos en los que directores rebosaban calidad e inspiración por cada glándula; actores y actrices eran bellos y bellas sin necesidad de trampas estéticas; el talento ganaba dólares y no eran los dólares los que suplían al talento. No hacía falta ningún alarde visual para engatusar al subconsciente, a veces ni siquiera hacía falta diálogo… sólo Cine. Ese mismo Cine que por aquel entonces era esplendoroso y expansivo, se ha vuelto intro y restrospectivo; sólo sus pensamientos en Blanco y Negro le provocan una generosa sonrisa. De vuelta al color, paradójicamente todo se queda oscuro y (desafortunadamente para Cine) son muy pocos los capaces de crear una chispa luminosa que provoque espasmos a los sentidos, que desafíe a la razón y que devuelva toda su magnificencia a ese Cine que me hace plantearme que quizás la acromatopsia, en vez de una patología sea un mecanismo antievolutivo de defensa contra el technicolor.


7 comentarios:

Yo mismo dijo...

Como casi siempre tienes razón, hoy
sólo prima el caracter comercial y
las películas se hacen en función
de estudios económicos, y según que
ganancias vayan a producir se hacen o no. Todo está cambiado, hasta los lugares de proyección
(hoy minisalas), donde por cierto debería estar prohibida cualquier ingesta de alimentos y bebidas, pero claro esa es la gallina de los huevos de oro.
Basta repasar las fotos que acompañan a esta entrada.....
¡¡¡ sin comentarios!!!

Tu madre se ha comido a mi perro dijo...

pues señores ke kereis ke os diga... kasi el mismo asko me da las superprodukciones ke no tienen base ni en un mísero guion, ke las pelikulas pseudointelektualoides ke te venden komo obras de arte o pekeñas dosis de éxtasis para tu cerebro y ke no solo no kuentan una historia, si no que son grandes mierdas de los tiempos modernos
Garci, esto va para ti, deja de hacer mierdas, dar papeles de mierda a amiguetes y de chupar de los fondos publicos, ke luego dicen ke el cine español esta jodido, no me extraña nada nada

Richard Blaine dijo...

También existe mucho cine "de ahora" que vale la pena. Esa es nuestra salvación, pero como él, también siento nostalgía. Nostalgia de aquellas pelis míticas. Aquel humphrey, rita, lauren, orson, etc etc. A ver cuando quedamos pa ver una peli de esas nostalgicas que os puede gustar. Enga!!

El poeta del pan migao dijo...

A ver señores peliculas de mierda siempre ha habido y siempre las habrá. La diferencia es que antes las superproducciones costaban 1000 dólares, y ahora cuestan 1000 millones (o más). Que los actores eran mejores, es posible puesto que ahora para ser actor te vale con haberte acostado con algún famoso. El problema de base es que cuando apareció el cine era la gran novedad y sólo los privilegiados, es decir los buenos, podían aspirar ha hacer algo para el cine. Hoy en día cualquier subnormal con una cámara te hace una "película"

daños y perjuicios dijo...

Que razón llevas en todo lo que dices,con esto pasa como con las fotografías en blanco y negro que tienen otro encanto.
Le dices al tercer miembro de vuestro equipo que si está esperando a sacar de la caja de pandora la cámara para filmar y actualizar esto, jajaja.
Y a ti decirte que no entiendo porque no quieres compartir mis tapers, tan mal cocino?
Un beso.

daños y perjuicios dijo...

Perdon me he equivocado pues a quién tienes que decirle lo de la caja de pandora es al primer director que aparece en la lista.
Ocurre que estoy hasta arriba de relajantes musculares y tanta relajación me ha confundido.

Mr. Peel dijo...

No, si el cine clásico está de puta madre: otra cosa es que, metidos en harina, al prójimo de la butaca de al lado no se le abra la boca (y no de felicidá, por cierto). Que el otro día me vi yo una rarísima y maravillosa peli de Orson Welles, Estambul, con un encanto que te cagas y bastante rollo desquiciado del que aparece elevado exponencialmente en Sed de mal, y no sé cuánta gente de la que se enamora del celuloide y se compra la cayersdecinemá la aguantaría. Y no hablemos ya del cine japonés...